Paloma y Aldo llegaron a Santorini, el hombre había hecho reservaciones en uno de los mejores hoteles de la ciudad, estaba casi por amanecer. Paloma lucia cansada, durante el viaje durmió casi todo el trayecto, pero llegar de madrugada, para ella fue agotador.
Aldo la llevo a su habitación, la cual estaba delicadamente decorada con flores y había una botella de vino espumoso sin alcohol para brindar.
— ¿Esto realmente existe? — Dijo Paloma viendo la botella de vino.
— Supongo que sí, no sé qué t