Este era nuestro verdadero destino.
Valeria estaba sentada en la mesita de jardín de la casa, tenía el monitor de los bebes sobre aquella mesa, tomaba café mientras se perdía en una retrospectiva de su vida, repasaba una y otra vez, la primera ocasión que Marco y ella cruzaron palabra, recordó esa primera interacción donde Marco le había dado un abrigo y un poco de dinero para escapar.
En aquella ocasión, Marco apareció como un guardián protector que le había enviado el cielo, era obvio, estaba asustada, lastimada y se sentía terr