Guadalupe y Pietro fueron a su visita con el Ginecólogo, todo marchaba bien, el saquito gestacional ya había crecido unos cuantos milímetros más y todo se veía bajo control. Preguntaron al médico si podían hacer viajes largos, Pietro se preocupaba de más y no quería dejar pasar ningún detalle, el cumpleaños de la abuela Caterina estaba a la vuelta de la esquina y el viaje en auto era largo.
Luego de ahí, Guadalupe y Pietro salieron y caminaron por las calles que estaban cerca del hospital, ella