Desde aquella noche, Pietro le pidió a Guadalupe dormir en la habitación principal, esa petición le salió de manera natural sin pensar.
Esa misma noche, después de cenar, ambos se fueron a sus respectivas habitaciones, Pietro tomó un baño, se puso el pijama y se recostó en la cama.
El hombre reconoció que esa petición fue demasiado precipitada, ella apenas había llegado a casa, recién se había divorciado y estaba embarazada, se sintió tonto al pensar lo que le había pedido durante el día.
Despué