Esa misma noche, con dolor y un poco de dificultad, Valeria se levantó de la cama, en su mente sonaban las palabras que Massimo le había dicho: “sería bueno que le eches un vistazo a tus hermosos hijos…”. A paso lento salió de su habitación, solo vio al hombre que vigilaba el acceso a esta, le pregunto si sabía dónde estaban los cuneros, él la ayudó a llegar a ellos, por medio del cristal pudo ver a sus dos pequeños, se veían tan pequeños e indefensos, Massimo tenía razón, ellos no tenían la cul
Alut
Estimadas lectoras y lectores
Aquí les dejo un nuevo capitulo de esta historia...