Aldo le había dado la dirección de una casa de seguridad que tenía, no quería espantar a Paloma, por lo que no le comentó nada al respecto a Paloma. Llegando ahí, la chica se había quedado dormida en sus brazos, él la bajó de la camioneta cargando, en aquella casa ya se encontraban Massimo y Federico, los niños habían llegado con bien, pero Massimo se encontraba con el alma en un hilo al no ver a su hija.
El hombre se sintió tranquilo tan pronto vio como Aldo llevaba en brazos a la joven dormida