Aldo salió rápidamente de aquella habitación, debía hacerlo o podría ocurrir algo más, se consideraba un caballero, pero sin duda, ante aquella mujer, era capaz de perder el control, lo cual no era correcto, ya que, en primer lugar, no era el lugar, ni el momento y segundo lugar; ella acababa de atravesar por un shock, lo que paso no era nada fácil de asimilar. Llevándolo al último, pero no menos importante punto, ellos eran considerados primos, aunque no hubiera lasos de sangre, ellos para todo
Alut
Estimadas lectoras y lectores
Aquí les dejo un capítulo más de esta historia...