Luego de que Valeria estuviera unos minutos frente al lugar donde descansaban las cenizas de Pietro. Marco Barzinni tuvo que pedirle que se fueran, era obvio que los Pellegrini se darían cuenta de que alguien había ido a visitarle.
- ¡Mi amada Valeria! Debemos irnos, es un poco peligroso estar aquí. – Dijo Marco viendo al equipo de seguridad hacerle señas.
Uno de los tantos hombres que le cuidaban las espaldas a Marco, le había hecho señas de que alguien estaba merodeando por ahí. Razón bastante