Capítulo 6 – La libertad
La libertad, aunque limitada, lo cambiaba todo.
Camila pasó los días siguientes explorando metódicamente la villa. Cada habitación. Cada pasillo. Cada rincón. Memorizaba la ubicación de las cámaras, los ángulos muertos, las ventanas que daban al exterior, las puertas que conducían a las distintas alas.
Los guardias la seguían con la mirada, pero nunca la detenían. Rosa la observaba con desconfianza, pero no decía nada. Y Alejandro… Alejandro había desaparecido.
Según Ro