—¿Ellos ayudaron al joven?—cuestiono el señor Mitchell, pero dirigiéndose a Tía Moira.
—Así es señor, al parecer son sus amigos—expuso mi tía, torciendo levemente los labios, de alguna forma, los últimos días parecía tener una audacia para meterme en problemas y quizás eso le molestaba, verme siempre en primera fila como si ese fuera mi talento.
—De acuerdo, entonces será más fácil para todos nosotros—expuso el señor Mitchell soltando un suspiro—como verán, la familia no esta del todo de acuerd