─Me parece bien.
─También está la opción de un nuevo celular para ti, con la recomendación de que nadie lo sepa. Y por último la ayuda de la señora Theresa...
─ ¿Qué ayuda?
─Le pregunté a la señora Theresa si era posible que nos viéramos en su casa, le expliqué nuestra situación y se mostró dispuesta a ayudarnos.
─Que sea tu amiga no me da la tranquilidad de que se mantenga callada, no es de fiar.
─Es una buena mujer, Emmy, es eso o no vernos. Tu eliges.
─Raquel me castigó, cero celular y salid