El beso se fue intensificando poco a poco más porque Samantha me siguió la corriente en vez de alejarse de mi como una buena amiga; la cogí de las manos para dirigirnos hacia el vehículo donde ambos nos subimos en los asientos traseros, colocando seguro a la puerta y aprovechando los vidrios polarizados. Allí la agarre fuertemente para volver a besarla con intensidad, mientras ella me iba desabotonando la camisa con agilidad, sintiendo la necesidad de uno sobre el otro; donde bajé a su cuello d