“Quizás no te has permitido ver más allá”
Las palabras de Horacio seguían resonando en la mente de Arlet. Simplemente no lograba comprenderlas.
—¿Ver más allá de qué?—se preguntó en uno de sus ratos de ocio. Los días seguían pasando y ella aún no veía la luz del sol.
Inmediatamente, una oleada de recuerdos la embargó: ella en su habitación, preparándose para escaparse de su padre, luego de haberse enterado de su doble vida; pasos resonando, una mirada azulada repleta de odio.
“Pégale un tiro