Un rayo de sol se filtró por la ventana dándole directo a la cara, sus ojos se abrieron con una mueca en ese instante.
—Buenos días—murmuró una voz suave a su lado.
La mirada azulada viajó por toda la habitación un segundo antes de enderezarse en la cama.
—¿Arlet?—preguntó Luke con asombro, sin poder creerse que era la primera vez que dormía a su lado sin ningún tipo de episodio.
La sonrisa de su esposa iluminó mucho más que el mismo sol que se colaba por la ventana.
—¿Cómo dormiste?