Conforme fue pasando la mañana me dedique a jugar en la consola y dormir otro poco, sabía que mi abuelo solo necesitaba la presencia de otro ser humano para no caer en la absoluta locura, no quería que hablaras con él, solo asintieras ante sus demencias, eso lo relajaba, por lo que a veces mientras yo descansaba el comenzaba con su charla y ni siquiera le importaba se lo oía o no, eso era trivial. Desayuné y almorcé sin ningún inconveniente, cuando mi madre llego esta lo hizo más serena, sin mi