Sentí que habían pasado siglos, que estuve en un letargo eterno donde apenas y podía respirar, la realidad fue mucho menos épica, me encontraba en la sala de enfermería de Logias, con una ya conocida doctora, la cual estaba revisando mis valores cuando comprobó que estaba despierto, se giró rápidamente y me vio fijamente con decepción.
—Te dije que fueras comedido, señor Maxwell —Enfatizó tocándome el cuello, ciertamente tenía un poco de fiebre —Ya te inyecte algo, supongo que estarás bien el l