Al abrir los ojos estaba cubierto por sabanas, no tenía personas a mi alrededor, me fui al baño, hice mis necesidades, me coloque una bata y llegue a la cocina, donde el desayuno estaba esperando con una figura de lo más preciosa, mi amada con poca ropa, una cara de tranquilidad envidiable y extraños espasmos, degustando sus alimentos.
—Buen día amor ¿Arturo se fue temprano? —Cuestioné sin encontrarlo por ningún lado.
—Esta abajo —Apunto a su cintura, dándome un indicativo claro de lo que andar