Así me quede dormido, esperando encontrar el reposo en los brazos de mi amada Olesia, a la cual vería mañana para la revisión con mi madre. Dejé los papeles sobre la mesa para que no se arrugaran y pudieran permanecer en una condición excelente a la hora de validarlos legalmente, en esta ocasión no soñé con absolutamente nada, ya que después de imprimir mi firma sobre el texto me sobrevino una inmensa paz, supongo que es esos momentos en los que te quitas un peso tan grande de encima que ni siq