Mi abogado venia todos los días a visitarme, por lo que su presencia no era indicativa de nada, poco a poco fue ganándose la confianza de todos los policías, hasta sentarse a comer con ellos, me di cuenta que esa política influyo muchísimo en el camino de la liberación. Recordé siempre eso, sentarse con el enemigo puede ser a veces la vía más fácil para obtener la victoria.
Cuando estaba a punto de cumplir una semana en ese sitio, donde era incapaz de acostumbrarme a las duchas compartidas, las