La noche fue un asco, solo podía moverme de un lado a otro sin conciliar el sueño, pensando en todo lo que había vivido hasta ese justo punto, donde celebraba con mi equipo un triunfo magnifico ¿Cómo era esto posible? ¿Quién podría haber actuado con tanta crueldad? ¿Qué accionista estaría inmiscuido en esta tremenda patraña? Todo eso rondo por mi mente, mientras cabeceaba sin cesar, hasta que el sueño finalmente me venció, dándome un respiro del estrés y la agonía de unas pocas horas.
—Li