La Navidad ese año no tuvo guion.
No había tradición establecida para una situación como la nuestra: dos familias que habían sido enemigas durante once años, un hermano que había matado a un padre para proteger a una hermana que ahora vivía con el hijo del hombre que ese padre había arruinado. No había protocolo para eso.
Así que lo inventamos.
El veinticuatro de diciembre, Alejandro vino a la casa del norte con Elena Valente, que había aceptado la invitación con la misma naturalidad con que ac