Helena Voss llegó en persona.
No la esperábamos así. El mensaje de enero había sugerido una reunión remota. Pero a mediados de enero se presentó en la ciudad con dos colegas del fondo que representaba y solicitó una reunión presencial.
Adrián me lo dijo esa mañana con la expresión de quien evalúa si eso es buena o mala señal.
—¿Qué crees? —le pregunté.
—Que si viene en persona, lo que trae es suficientemente grande como para que prefiera tener la lectura del cuarto —dijo—. Lo cual puede ser bue