Alondra recibió una llamada de Luca Santorini, su abogado. Él necesitaba saber su nueva dirección para poder entregarle los papeles que la liberaran del matrimonio que Iker siempre odió y que tan infeliz la hizo.
-¿Señora...?
-Solo dime Alondra, así está bien. Si alguien me dice señora me trae malos recuerdos- Explicó lamentándose por hablar tanto
-Está bien, Alondra. Tengo los papeles, ya eres una mujer libre. Solo necesito una última firma
-Prefiero que se los entregue a Iker primero. Segur