Salvador, sorprendido, recibió ese beso y dejó que ella lo dirigiera. Cuando sintió la lengua de Audrey fue el momento en que sus manos sujetaron su cintura con más firmeza.
-Si, sería buena actriz- Murmuró avergonzada apartándose de el sin siquiera poderlo ver a los ojos
-Fue muy creíble. Hasta yo creí que lo deseabas- El la miró a los ojos sintiendo que su amistad pendía de un hilo
-No se cuántas veces voy a disculparme contigo. Siempre acabo haciendo algo inadecuado o exponiéndote a una i