Sin previo aviso, Tristan la agarró con fuerza de las caderas y la penetró hasta el fondo. Mielle soltó un grito fuerte y sus dedos agarraron las sábanas debajo de ella. "¡T-Tristan!", jadeó, con una mezcla de dolor y placer en la voz.
Tristan no le dio tiempo a adaptarse y comenzó a penetrarla sin descanso, abriéndola con su gruesa polla con cada brutal embestida. Se agachó y agarró un puñado de su cabello, tirando de su cabeza hacia atrás para exponer su cuello.
Mielle volvió a gritar su nombre y sus ojos se llenaron de lágrimas, las sensaciones eran tan abrumadoras e intensas y su espalda se encorvó, la mezcla de dolor y placer la hizo apretar los dientes.
"Grita más fuerte para mí, querida." Gritó Tristan con voz ronca, su aliento caliente contra su oído mientras se inclinaba sobre ella, su ritmo nunca vaciló. "Deja que toda la casa escuche quién te está ultrajando." Sus dientes mordisquearon el lóbulo de su oreja, haciéndola chillar.
Mielle volvió a gritar su nombre y sus