Mientras Mielle se alejaba, los ojos de Gavriel permanecieron fijos en ella, una mezcla de emociones se reflejaba en su rostro. Parecía tener algo que decir, pero no pronunció una palabra.
Elena notó la mirada de su hijo y frunció el ceño ligeramente, percibiendo la extraña atmósfera entre los ex.
Elena observó la interacción y no pudo evitar comentar: "Tú y Mielle todavía habláis, ¿no?"
"No." respondió Gavriel sucintamente, con un tono frío y distante. No ofreció más explicaciones ni detalles, como si no quisiera ahondar en ese tema. La tensión era palpable en su voz.
Elena sabía que la separación entre Gavriel y Mielle había sido un periodo difícil y doloroso. Lo miró con una mezcla de preocupación y decepción, pero se abstuvo de hacer más preguntas.
Gavriel parecía ansioso, como si se debatiera si quería hacer algo o no, y al cabo de un rato volvió a hablar mientras se ajustaba el cuello de la camisa. "Olvidé algo en el coche." dijo con voz seria mientras caminaba por el pasill