No sería tan fácil hacer que Claudia se rindiera, aunque Damian ya empezaba a irritarse con sus quejas. Rendirse no era una opción para una luchadora enamorada, especialmente para Claudia, que apenas había comenzado su conquista. Aún era demasiado pronto para hacerle entender que los sentimientos de Brown hacia ella eran tan inalcanzables como las estrellas en el cielo.
—Por favor… mis sentimientos por Brown son sinceros, de verdad, Damian —dijo, bajando la cabeza con un pequeño sollozo para da