Había pasado mucho tiempo desde la última vez que Livia entró a esa casa.
Ahora que estaba casada, era la primera vez que volvía… y aun así, necesitaba una excusa. Una ocasión especial, solo para ver a sus propios padres. El pensamiento le arrancó una risa amarga.
Su coche se detuvo dentro del portón, estacionándose al lado del de Lisa. Por el rabillo del ojo, vio a un sirviente abrir la puerta principal. Poco después, Lisa, David y su madrastra salieron como si los hubieran convocado con el si