Livia caminó despacio hacia la cama.
Damian ya yacía bajo la manta. No dijo una palabra.
'Seguro que solo está bluffeando. No puede ser que quiera acostarse conmigo. O sea... que me joda. Obviamente no le gusto.' Livia se quedó quieta, cuidando de no hacer ruido.
Solo tenía que hacerse la pequeña y esperar a que él se durmiera.
—¿Olvidaste lo que dije antes? —la voz de Damian cortó el silencio justo cuando Livia se acostó a su lado. Él pateó la manta, dejándola caer al suelo.
Entonces, su piern