El médico a cargo se quitó el cubrebocas, y se dirigió a los hermanos Morelli con cara apesadumbrada.
—Lo siento, las heridas de la señorita son muy graves. Perdió demasiada sangre, así que ella…
Paolo contuvo la respiración con dificultad.
—¿Qué tiene? —preguntó con voz ronca.
El doctor observó al imponente individuo frente a él y asintió, pensativo.
—La bala impactó dos centímetros debajo de su abdomen, y ya la extrajimos. Por ahora, su vida no corre peligro, pero…
Al escuchar que estaba fuer