En los cafés de gatos, los felinos son los verdaderos dueños y protagonistas, mientras que el café y los postres pasan a un segundo plano. En medio del ajetreo de la vida urbana, muchas personas acostumbran refugiarse en estos lugares para disfrutar de una bebida y pasar un rato agradable en compañía de los animalitos.
Debido a su ubicación un tanto apartada, mucha gente pasaba por alto aquel establecimiento tan tranquilo que parecía aislado del resto del mundo. De no ser por la chica disfrazad