Haciendo memoria, recordó que efectivamente así había sucedido. Cuando Ciro fue adoptado, Renzo también desapareció de repente. En aquel entonces, ella estaba tan triste por la ausencia de Ciro que ni siquiera notó que el otro niño también se había ido.
—Tanto Renzo como Ciro fueron adoptados por el señor Giorgio —dijo la directora con tono tranquilo, aunque los recuerdos se agolpaban en su mente.
Recordaba perfectamente la escena: Ciro negándose a irse sin Cristina, llorando y suplicándole al