Wanda estaba muy enojada cuando alguien la chocó justo antes de entrar a su ascensor privado. ¿Quién demonio se atrevía a usar su ascensor cuando sabía que ella se encontraba en la empresa?
- ¿No puedes fijarte por donde caminas intruso? – preguntó ella tratando de zafarse de los brazos de la persona que la sostenía, pero en ese momento ella levantó su vista y se encontró con la mirada encantadora de Clemente quien estaba tan sorprendido como ella.
Clemente notó cada rasgo del hermoso rostro de