Amelia y Amarilis se sentaron en un sofá y disfrutaron de los aperitivos que Amarilis había preparado.
- ¿Te gusta este lugar? – preguntó Amarilis, solo para que Amelia lo expresara con sus propias palabras porque ella estaba completamente segura de que era así.
-Este es el mejor regalo que he recibido en mucho tiempo – expresó Amelia con sinceridad.
-Es decir… ¿estas agradecida del señor Andújar? – preguntó la enfermera al oír las sinceras palabras de Amelia.
-Claro que no, el me tiene secuest