Cuando Amelia llegó a la cabaña caminando toda la orilla de la playa ella vio a Ángel saliendo del agua. De inmediato ella se quedó paralizada, ella nunca se había detenido a apreciar la gran belleza del hombre. Su cuerpo perfectamente esculpido, su rostro bronceado hermosamente, Ángel lucia realmente hermoso mientras su cabello mojado goteaba. Amelia debió sacudir su cabeza para poder mirar a otro lado y salir del shock en el que se había quedado al notar la gran belleza de Ángel.
Ella miró ha