Cuando iban en el avión privado de Ángel Amelia no pudo evitar quedarse dormida en uno de los cómodos asientos de piel. Cuando Ángel la vio la tomó en sus brazos y la llevó a la pequeña habitación y la depósito en la cama con suavidad. Luego Ángel se sentó en un mueble reclinable para velar el sueño de Amelia. Amelia se pasó casi todo el viaje dormida en la cama mientras que Ángel yacía en el mueble con los ojos cerrados. Ellos solo se levantaron cuando escucharon la voz del piloto en el alta v