Aunque el tiempo estaba pasando, Ángel no perdía la esperanza de lograr su objetivo de que Amelia se enamorara de él.
Había pasado tres meses desde que Ángel capturó a Amelia y desde hacía ya un tiempo ella había bajado la guardia, se mostraba completamente resignada a que nunca saldría de allí. Además de que siempre se sentía más confundida, incluso habían momentos en los que ella pensaba que se estaba volviendo completamente loca.
Cada noche ángel subía a cenar con ella y cada día ella lo con