El doctor la vio salir y como no era ciego pudo notar su gran belleza y lamentó tener que seguir el código de doctor paciente con ella porque era evidente que Amelia era tan hermosa por dentro como por fuera y eso era algo que al joven doctor le atraía de ella.
Amelia era una chica que nadie la podía dejar pasar por alto, era en extremo hermosa y su corazón era más dulce que la miel. Bastaba conocerla para que las personas se dieran cuenta lo mucho que ella valía. Por eso a nadie podía sorprend