54. Por siempre mi amor
Era tarde esa noche cuando escuché el sonido del intercomunicador, en principio me asuste pues miles de cosas pasaron por mi mente pero de pronto cuando escuche su voz al otro lado solo pude pensar en la alegría de tenerlo junto a mí y nada más, así que una vez lo deje entrar esperé ansiosa a que subiera en el ascensor, corrí a sus brazos lo entrelace con mis piernas.
—Hola mi amor, que sorpresa, me has hecho feliz el día, ¿Viniste porque me extrañas verdad?
—Claro que si amor—, dijo intentando