Capítulo 36; Ahtziry, tormenta de arena.
Nael sintió que su corazón se detuvo.
¿Qué. . . Qué estaba pasando?, Aquello no podía estar pasado, era la peor de las pesadillas que pudiesen vivir.
—¡No puede ser!— gimió Vanessa a la vez que cubría su rostro. Todas las mujeres estaban impactados ante la noticia, Isabella cerró los ojos intentando no dejarse arrastrar por las sensaciones que aquel deja vú le provocaban. Ya había vivido ésta situación de ambos lugares; al recibir la noticia y al ser secuestrada por aquellos hombres, era horri