Capítulo 31; Todos deseamos ser prioridad.
—¡¿Qué?!— Vanessa se incorporó como un resorte y se llevó ambas manos a la cabeza intentando evitar el mareo que acababa de atacarla.— ¿Desde hace cuánto?
—Dos días — dijo ruborizada.
—¡Ay Dios mío, tu padre matará a mi hermano!— dijo la Reina preocupada— ¿Se volvieron locos?, Sé que soy la menos indicada para decir esto, aún recuerdo el día que me encontraste en la cama con Nael, pero. . .
—Fue lo más vergonzoso de mi vida— aseguró Isabdiella— nunca podré borrar de mi memoria el magnífico tra