Capítulo 32; Hassan, es paz.
Aceptó aquella invitación movida por la necesidad de estar un poco más junto a Hassan, disfrutar de la calma, la paz. . . la indudable tranquilidad que obtenía a su lado.
Al llegar a casa de Hassan, Isabdiella se encontró rodeada de mucho cariño sincero. Los guardias se quedaron en la puerta esperando a que su Princesa saliera, mientras que Mishah fue enviada a la cocina. La madre de Hassan era una hermosa mujer, con rasgos Norusakistanes; profundos ojos oscuros, una hermosa y larga cabellera n