"A veces creo que todo es un sueño, pero luego me acuerdo de que tuve su sangre en mis manos y vuelvo a la realidad"
Levanté mi cara de mis rodillas, mi mente aún envuelta en un torbellino de dolor y desesperación. Ya habían pasado horas desde que entré allí, y cada palabra escrita, cada foto de lo que habíamos sido, me desgarraba más y más. Cada una de esas imágenes y palabras que hablaban de lo que compartimos juntos, me destrozaba el alma, porque sabía que jamás volvería a ver esos ojos cele