Los recuerdos de estos últimos años pasaban por su mente como una película. La familia Jiménez no podía estar sin Valeria, y él tampoco.
Patricio llegó corriendo, pero al ver a Sebastián en ese estado, se quedó sin saber qué decirle.
—Sebastián, no puedes andar siempre cubriéndola a Carolina. Ponte en los zapatos de Valeria, ¿cómo te sentirías?
Sebastián pensó en Eduardo. Valeria y él solo estaban en una etapa de incertidumbre, y él no podía aceptarlo.
Sebastián levantó la cabeza:
—¿Por qué perm