Al enterarse de lo sucedido, Valeria y Leticia, como líder del departamento de traducción y responsable del equipo, llegaron al hospital local media hora después.
Carolina estaba boca abajo en la cama, gimiendo constantemente.
—¡Asesinato...! ¡La voy a denunciar por intento de homicidio...!
Sebastián estaba de pie a un lado, con una expresión impasible.
—Ya la denunciaste, ¿puedes callarte un poco?
Carolina ahora estaba completamente fuera de sí.
—¡Claro, como no eres tú el que se estrelló! ¡Hab