—¡Cómo no va a ser importante el cumpleaños! —dijo Sofía abrazando a Valeria para consolarla— ¡Tengo que agradecer a los abuelos por haber dado a luz a mamá! ¡Si no fuera por ellos, mi hermano y yo no tendríamos una mamá tan genial!
Parecía que podía sentir que papá había vuelto a hacer sentir mal a mamá.
María dijo,
—Sofía, tu mamá está herida. Tú y tu hermano deberían ir al hospital a verla.
Pero los niños no querían ir con esa tía. Sin embargo, papá estaba en el hospital...
Sofía, astuta como