—¿Ah, sí? Qué bien. Si hay buenas noticias, no olvide enviarnos una invitación —dijo el Señor Castro con cortesía.
Mónica casi se atragantó con su propio aliento.
¿Por qué de repente el Señor Castro la trataba de esa manera?
¿Y encima no estaba intentando impedir el matrimonio entre Eduardo y Valeria?
¿Acaso no sabía que la muerte del hermano mayor de Eduardo estaba ligada a Valeria?
En teoría, su actitud hacia ella debería ser similar a la de la Señora Castro: apreciativa, deseando que fuer