Él no dijo amar ni nada parecido, sino que lo expresó de esta manera.
Eduardo no era tan arrogante.
No se atrevía a asumir tanto.
Aunque frente a cualquier otro hombre podía mostrarse orgulloso e imponente, solo ante Valeria no se permitía exagerar.
Su cautela y su miedo, Valeria los sentía.
Eso nunca había existido en Sebastián.
En el amor, nunca hay manera de no comparar.
Aunque Valeria no comparaba conscientemente a Sebastián con Eduardo, su subconsciente sí le ayudaba a analizar... lo bu