—Según los resultados, los niños tienen una toxina muy fuerte en su cuerpo, que, si se agrava, puede provocar sordera y ceguera. Este tipo de toxina suele emplearse en medicamentos muy específicos. Sería mejor que investiguen rápidamente si los niños ingirieron algo indebido —dijo el médico.
Valeria regresó a la habitación, mirando a los dos niños en ese estado, con el ceño fruncido.
—Bob, revise las cámaras, vea si los niños comieron algo por error.
En la casa de los Herrera, aparte de los dorm