—No te estoy mintiendo, de verdad… —por primera vez, el tono de Mónica sonaba un poco urgente.
—¿Qué es de verdad? Valeria es tu amiga, ¿verdad? ¿Y la mujer que arruinó su matrimonio se llama Carolina, cierto? —Isabella soltó una risa ligera—. Me da mucha curiosidad saber cómo fue que bajaron juntas del coche.
¿Lo había visto?
¿Aun cuando Carolina se había cubierto tanto, la habían visto?
Isabella sonrió.
—Mónica, toda tu malicia parece destinada a eso: a volverte contra tu amiga. Y aún te atre